jueves, 13 de noviembre de 2014

¿INFORMADOS O DESINFORMADOS?

¿Qué es la desinformación?
Este término es uno de los que pocas veces escuchamos hablar, pero de los que 
más practicamos.
La gran cantidad de información a la que nos vemos expuestos es a la vez un 
impedimento para estar bien informados.            
“En sentido positivo, considero la desinformación a la situación en la que, por 
incumplimiento de las normas lingüísticas y/o profesionales, el destinatario de la 
información recibe un producto informativo incorrecto a consecuencia del silencio, la intencionalidad o el error de la fuente, del periodista o del emisor, o de su interrelación.”
Para entender un poco más a este respecto, hay que explicar lo anterior y agregar, que la desinformación no es sólo la omisión de datos, sino también el exceso de estos.
Lo que acontece en la actualidad, es que con tanta información, los seres humanos como audiencia, no sabemos qué hacer con ella. La tenemos, pero nos es imposible manejarla. Y aquí aplicaría el famoso dicho de Sócrates “Yo sólo sé, que no sé nada”.
Los medios de comunicación masiva nos presentan información, de la que no 
podemos tener certeza en cuanto la palabra absoluto significa; claro si para nosotros absoluto es igual a totalidad.
La omisión de algo, ya nos habla de manipulación. Los seres humanos por 
perfectibles que seamos, no podemos evadir un juicio. Aún cuando los medios y en particular los noticiarios predican objetividad (lo que significa no emitir juicios), la realidad es que la información que nos presentan ya ha sido seleccionada, y en dicha selección ya existe un juicio.
El otro cúmulo de información que no nos es presentada, forma parte de la 
desinformación. Esto es lo que respecta a los medios de comunicación masiva y en lo que profundizaremos más adelante. 
Por su parte, lo que hoy conocemos como Nuevas tecnologías nos plantean un 
exceso de información, mucha de ella puede resultar no confiable, y otra tanta resulta lo contrario. Sin embargo, cómo ya lo mencioné anteriormente, esto no nos desinhibe de estar desinformados. Lo importante con las Nuevas tecnologías es saber leer entre líneas, y con esto me refiero a que nosotros mismos, los miembros de la audiencia, debemos tener una capacidad crítica que nos permita elegir la mejor información, para poder darle un uso. De otra forma el exceso en cantidad no quiere decir nada, seguiremos siendo personas desinformadas.



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